La estigmatización a los trabajadores y la población vulnerable

Aumento de la pobreza, un gobierno incapaz de dar respuestas a las necesidades de la gente, desocupación en aumento y trabajadores asalariados con ingresos por debajo de la línea de la pobreza. En este contexto, en el INTA, quienes trabajan en sus agencias viven en carne propia esta cruda realidad, sobre todo desde el Programa ProHuerta, donde se convive con las familias más atacadas por las políticas del Gobierno Nacional.


La precarización en el INTA viene siendo denunciada, con una virtual intervención del poder político en la institución, que la ha dejado sin cartera de proyectos durante casi dos años, con reducción de la planta y deterioro de la infraestructura y sin recursos. En este escenario, los trabajadores seguimos siendo variable del ajuste y el apriete por parte de las autoridades.
Como era de esperar, la demanda al INTA ha aumentado para la realización de capacitaciones y entrega de semillas, que se realizan en espacios comunitarios que no dan alcanzan a contener la enorme necesidad. Pero mientras las necesidades aumentan, el recorte en los insumos de trabajo, como los kits de semillas ha sido significativo; sin embargo, la institución prohíbe a sus trabajadores comunicarle a la población la falta de semillas, obligando a quienes ponen la cara todos los días con sus vecinos a encubrir el ajuste brutal.


Como si fuera poco, durante esta semana comenzará a realizar en nuestra región un denominado “monitoreo”, que no es otra cosa que una auditoria que no respeta la institucionalidad, no tiene antecedentes y además incluye el control sobre las familias que realizan sus huertas. El ejercicio de un poder de policía en un contexto de ajuste y pobreza creciente, que apela a los recursos públicos para ejercer un control que estigmatiza, además, a la población más vulnerable.


Hemos intentado llamar a la reflexión a las autoridades de la institución, sabiendo que estamos ante una situación muy delicada por parte de toda la población en nuestra región. Hemos propiciado la priorización de las necesidades de los territorios, que se generen vínculos y canales de diálogo con los trabajadores organizados en sus sindicatos. Para eso es necesario contar con las herramientas para el trabajo, aumentar las partidas presupuestarias, recuperar los salarios por encima de la inflación, otorgar infraestructura adecuada y sacar de situación de precariedad a los trabajadores contratados. Nada de eso parece suceder, sino todo lo contrario, y como si fuese poco, se castiga a los trabajadores y las familias más vulnerables de nuestra región.

Agrupación Verde y Blanca Junín – ATE

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.